sábado, 9 de mayo de 2009

Hiperinflacion

En términos económicos, la inflación es el aumento sostenido y generalizado del nivel de precios de bienes y servicios, medido frente a un poder adquisitivo. Se define también como la caída en el valor de mercado o del poder adquisitivo de una moneda en una economía en particular, lo que se diferencia de la devaluación, dado que esta última se refiere a la caída en el valor de la moneda de un país en relación con otra moneda cotizada en los mercados internacionales, como el dólar estadounidense, el euro o el yen.

Tipos de Inflación

Inflación moderada:

La inflación moderada se refiere al incremento de forma lenta de los precios. Cuando los precios son relativamente estables, las personas se fían de este, colocando su dinero en cuentas de banco. Ya sea en cuentas corrientes o en depósitos de ahorro de poco rendimiento porque esto les permitirá que su dinero valga tanto como en un mes o dentro de un año. En sí está dispuesto a comprometerse con su dinero en contratos a largo plazo, porque piensa que el nivel de precios no se alejará lo suficiente del valor de un bien que pueda vender o comprar.

Inflación galopante:

La inflación galopante describe cuando los precios incrementan las tasas de dos o tres dígitos de 30, 120 ó 240% en un plazo promedio de un año. Cuando se llega a establecer la inflación galopante surgen grandes cambios económicos, muchas veces en los contratos se puede relacionar con un índice de precios o puede ser también a una moneda extranjera, como por ejemplo: el dólar. Ya que el dinero pierde su valor de una manera muy rápida, las personas tratan de no tener más de lo necesario; es decir, que mantiene la cantidad suficiente para vivir con lo necesario.

Causas de la inflación

Existen diferentes explicaciones sobre las causas de la inflación. De hecho parece que existen diversos tipos de procesos económicos diferentes que producen inflación, y esa es una de las causas por las cuales existen diversas explicaciones: cada explicación trata de dar cuenta de un proceso generador de inflación diferente, aunque no existe una teoría unificada que integre todos los procesos. De hecho se han señalado que existen al menos tres tipos de inflación:

Inflación de demanda (Demand pull inflation), cuando la demanda general de bienes se incrementa, sin que el sector productivo haya tenido tiempo de adaptar la cantidad de bienes producidos a la demanda existente.

Inflación de costos (Cost push inflation), cuando el coste de la mano de obra o las materias primas se encarece, y en un intento de mantener la tasa de beneficio los productores incrementan los precios.

Inflación autoconstruida (Build-in inflation), ligada al hecho de que los agentes prevén aumentos futuros de precios y ajustan su conducta actual a esa previsión futura.


En 1975 la deuda externa argentina era de 7.875 millones de dólares. Cuando asumió Raúl Alfonsín, el endeudamiento llegaba a 42.319 millones de dólares.

Ese escenario de endeudamiento externo sumaba una inflación de más del 20 por ciento mensual. En los 15 meses de gestión de su primer ministro de Economía, Bernardo Grinspun, la inflación fue del 626 %.El primer plan de shock contra la inflación fue aplicado en 1985 por Juan Vital Sourrouille, el Plan Austral.

El 14 de junio se anunció el Plan. Se ajustaron los salarios al 22 por ciento de la inflación de ese mes y se congelaron sueldos y tarifas, además de fijar un tipo de cambio fijo en una relación de 1 Austral igual a 1.000 pesos argentinos.

De una inflación del 30 por ciento mensual se pasó a un tercio, de tal modo que durante los 25 meses de Plan Austral saludable la inflación fue del 215 % y el dólar se incrementó un 163 %.

La flexibilización de precios y la necesidad de aumentar la emisión monetaria, sumados a las dificultades en la política sobre las entidades bancarias y financieras, comenzó a minar el programa, y en 1988 se lanzó el Plan Primavera, en la búsqueda de contener la inflación y la especulación.

Se declaró la moratoria unilateral de la deuda con bancos de comercio en el exterior, se dolarizaron las carteras bancarias y el programa comenzó a ser visto como insolvente.

La inflación subió 84 por ciento en 5 meses y el dólar 96 por ciento.

El 6 de febrero de 1989 se anunció que no había reservas disponibles para satisfacer la demanda de dólares, se aceleró la depreciación del austral, subieron las tasas de interés, aumentó el déficit fiscal y se incrementaron los precios. Se compraban dólares minoristas el mismo día del cobro.

Carlos Menem asumió el 8 de julio de 1989. Ese mes, los precios subieron 197 % y las tarifas de servicios públicos 700 %.

La inflación en 1989 fue del 1.923 % y el dólar, que había comenzado el año a 24,3 australes, terminó el año a 1.950 australes.

La historia hiperinflacionaria tuvo secuelas en el gobierno de Menem. Dos ministros no pudieron con ella, Miguel Roig y Néstor Rapanelli, y bajo el mando de un tercero, Erman González, la inflación trepó al 1.343 % anual, y se instrumentó el Plan Bonex. El paso siguiente sería la llegada de Domingo Cavallo y el Plan de Convertibilidad. Ahí comenzó otra historia.

Evolución de la deuda


Año - Deuda externa (en millones de dólares)

1975 - 7.875

1976 - 8.280

1977 - 9.679

1978 - 12.960

1979 - 19.034

1980 - 27.072

1981 - 35.671

1982 - 43.634

1983 - 45.087

1984 - 46.903

1985 - 48.312

1986 - 52.449

1987 - 58.428

1988 - 58.834

1989 - 65.256

1990 - 62.730

1991 - 65.405

1992 - 68.937

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